Me gustan las miradas atrás que sirven para reconocer lo avanzado, y precisamente por eso me gustan los "cierres de año" que ayudan a poner cimientos sobre los que construir el siguiente.
En la blogosfera tenemos el pequeño "vicio" de releer entradas antiguas y al comprobar su actualidad caer en la tentación de pensar que no ha avanzada nada o muy poco. Por cierto, que si no lo habéis hecho todavía os recomiendo recorrer el blog de @alorza y @balapiaka desde muy atrás y disfrutar de su lectura como quien ve un album de fotos.
Por todo eso me ha parecido buena idea hacer una recopilación del movimiento en este mundo de la Administración que han reflejado las conversaciones del 2013 en la red.
Desde luego 2013 no ha sido el año de la revolución en nuestras Administraciones, ni siquiera ha sido el año de la "revolución democrática". Hemos hablado de que nos aprieta como un zapato pequeño la democracia representativa y miramos con curiosidad hacia las peticiones de democracia directa y la presentación de la Red Ciudadana Partido X.
En la Administración esa ansiada revolución se ha concretado en "reformas": hemos visto la presentación del informe CORA, la reforma de la administración local y la creación de la agencia TIC con el nombramiento de su CIO.
Se ha hablado mucho de la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, una ley que ya nace con muchas limitaciones y que no parece que vaya a ser capaz de parar la avalancha de corrupción con la que convivimos.
Y nos hemos acercado al final de año con la tormenta de los ceses de la Agencia Tributaria y el debate abierto sobre quién debe ser funcionario.
En lo que es más nuestro, el 2013 ha sido el año de la vuelta a los formatos "vintage". Los "enredados" salen de sus blogs para publicar libros como el de @oscarcortes "Líderes Públicos en la Nueva Economía" y los de la colección Innap Innova con autores tan cercanos como @jordigraells o @mentxu09 y temas como innovación social, cultural, actitud innovadora, gestión del conocimiento, open data, ....
Mención especial merece el título de @alorza de "Intraemprendizaje Público" porque los intraemprendedores parece que empezamos a configurarnos nuestro propio espacio no sólo en la red sino también fuera de ella. Las iniciativas del club de innovación y del I foro de Intraemprendizaje en la Administración Pública del INAP son grandes catalizadores de lo que podría llegar a ser un gran motor de cambio de la Administración. Yo soy de las convencidas de que ese cambio tan necesario sólo se producirá con la participación activa de los que estamos dentro y el intraemprendizaje es posiblemente una de las opciones más cercanas para poder canalizar esa participación.
En este año también el concepto y las publicaciones acerca de innovación pública han ido ganando terreno y confío que el 2014 vea como se concretan acciones que favorezcan la innovación.
¿Y dónde ha quedado el gobierno abierto?. Tengo la sensación de que ya no es el último elemento de "moda administrativa", lo cual me parece bien porque lo que hay detrás de la transparencia, la colaboración y la participación es o debería ser un trabajo ineludible no sólo a corto sino también a medio plazo. La transparencia es un elemento imprescindible para legitimar no sólo el funcionamiento de nuestras instituciones sino también nuestra democracia. El trabajo de civio con proyectos como "¿quién manda?" es uno de los pocos contrapuntos que equilibran esas portadas de los periódicos con las que nos levantamos a diario.
Quizá lo más destacado en la red en 2013 ha sido el nacimiento de novagob, la Red Social de la Administración Publica creada por @jicriado, @ffranrojas y @dfbarrero. Hace tiempo que los debates de la red decaían. Que novagob suponga un marco y al final un impulso para revitalizar la conversación es una noticia estupenda.
Nosotras hemos tenido un par de iniciativas que han sido recogidas por novagob. Una de ellas es la creación de un registro de mujeres involucradas en el mundo de la administración para intentar atajar la falta de presencia femenina en los foros públicos. Si es un problema de agenda de los organizadores, vamos a ponérselo fácil.
La segunda es una propuesta de @estefansenlared para hacer unas "quedadas" al estilo #marketerosNocturnos donde hablar de temas relacionados con la administración. Quizá sea una de las cosas que anime el 2014.
Y por acabar con algo de lo mejor que dejó el 2013 no podemos dejar de recordar el Compromiso del Innovador Público, algo que seguirá dando que hablar.
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sábado, 4 de enero de 2014
2013 conversaciones en la Blogosfera Pública
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lunes, 15 de abril de 2013
Cuotas y representación
Gracias al club de opinión La Sabina pude disfrutar de un coloquio con Pilar Andrade, Carmen García y Valle García.
En este coloquio de lujo, que hablaba de empresarios y emprendedores y daría para varios post, sobre todo la parte de cómo la administración puede favorecer el emprendimiento, también se mencionaron las cuotas de participación.
Mi opinión no ha sido nunca favorable a las cuotas.
Cuando me hablaban de gobiernos que había sido francamente dificiles de formar para cumplir esa cuota del 50% de mujeres pensaba que, en realidad, lo que se había conseguido es que, los hombres que formaban ese gobierno, habían demostrado de veras su valía.
Ahora sé que me equivocaba. No es cierto que en los gobiernos o en los equipos se escoja siempre a los mejor preparados para el puesto. Hay numerosos estudios que avalan que preferimos elegir como colaboradores a nuestros compañeros de carrera o de mili por encima de las competencias profesionales necesarias.
También tengo un compañero contrario a las cuotas que siempre ha dicho que por qué no se fijaba una cuota para calvos, gordos o feos.
Gracias a estas intervenciones sé que mi compañero no iba desencaminado. Lo que se habló en el debate es porqué decir que tiene que haber un mínimo de un 40% de representación femenina. Por qué no hablar que ambos sexos deben estar representados.
¿Por qué no exigir gobiernos formados para representar al conjunto que representan? Que el porcentaje de mujeres, discapacitados, gordos o calvos se vea reflejado en el gobierno. Que no tengamos gobiernos que no representen todas las sensibilidades, capacidades y potenciales de sus estamentos.
¿No queremos que todas las voces sean escuchadas? ¿Por qué no legislar para asegurarnos que todas las voces tengan la suficiente potencia?
Cuando trabajas en el campo técnico te parece impensable tomar una decisión que afecte al conjunto del servicio sin consultar con todas las especialidades técnicas que lo representan. Y es por eso que se eligen responsables de cada rama para participar de este tipo de decisiones.
Otro de los argumentos que se utilizan en contra de las cuotas es la tristeza de acceder a un puesto de responsabilidad únicamente por ser mujer. Bien, pensemos en una empresa o una administración donde, en los estamentos inferiores, la representación de los sexos no es llamativamente dispar. Que ninguno de los sexos esté por debajo del 40%. En este caso, la selección de personal, habría que haberla hecho francamente mal para que entre uno de los dos sexos no haya nadie capaz de asumir esa responsabilidad.
Es decir, en aquellas empresas o administraciones, donde los puestos de responsabilidad no representen (en todos los ámbitos) la disparidad o la variedad de sus miembros, lo que hay que preguntarse es ¿De verdad no hay nadie lo suficientemente competente en ese rango? ¿Por qué?
Las cuotas son forzadas. No hay duda. Pero igual que es forzado, en una escalera con un par de siglos de historia, poner una rampa. Pero si no hacemos ese esfuerzo. Si no rompemos con esa tradición histórica. Si no rompemos esa "armonía arquitectónica", nos estamos dejando algo muy valioso fuera. Y sí, hablo de las personas en sillas de ruedas pero también de las mujeres.
En este coloquio de lujo, que hablaba de empresarios y emprendedores y daría para varios post, sobre todo la parte de cómo la administración puede favorecer el emprendimiento, también se mencionaron las cuotas de participación.
Mi opinión no ha sido nunca favorable a las cuotas.
Cuando me hablaban de gobiernos que había sido francamente dificiles de formar para cumplir esa cuota del 50% de mujeres pensaba que, en realidad, lo que se había conseguido es que, los hombres que formaban ese gobierno, habían demostrado de veras su valía.
Ahora sé que me equivocaba. No es cierto que en los gobiernos o en los equipos se escoja siempre a los mejor preparados para el puesto. Hay numerosos estudios que avalan que preferimos elegir como colaboradores a nuestros compañeros de carrera o de mili por encima de las competencias profesionales necesarias.
También tengo un compañero contrario a las cuotas que siempre ha dicho que por qué no se fijaba una cuota para calvos, gordos o feos.
Gracias a estas intervenciones sé que mi compañero no iba desencaminado. Lo que se habló en el debate es porqué decir que tiene que haber un mínimo de un 40% de representación femenina. Por qué no hablar que ambos sexos deben estar representados.
¿Por qué no exigir gobiernos formados para representar al conjunto que representan? Que el porcentaje de mujeres, discapacitados, gordos o calvos se vea reflejado en el gobierno. Que no tengamos gobiernos que no representen todas las sensibilidades, capacidades y potenciales de sus estamentos.
¿No queremos que todas las voces sean escuchadas? ¿Por qué no legislar para asegurarnos que todas las voces tengan la suficiente potencia?
Cuando trabajas en el campo técnico te parece impensable tomar una decisión que afecte al conjunto del servicio sin consultar con todas las especialidades técnicas que lo representan. Y es por eso que se eligen responsables de cada rama para participar de este tipo de decisiones.
Otro de los argumentos que se utilizan en contra de las cuotas es la tristeza de acceder a un puesto de responsabilidad únicamente por ser mujer. Bien, pensemos en una empresa o una administración donde, en los estamentos inferiores, la representación de los sexos no es llamativamente dispar. Que ninguno de los sexos esté por debajo del 40%. En este caso, la selección de personal, habría que haberla hecho francamente mal para que entre uno de los dos sexos no haya nadie capaz de asumir esa responsabilidad.
Es decir, en aquellas empresas o administraciones, donde los puestos de responsabilidad no representen (en todos los ámbitos) la disparidad o la variedad de sus miembros, lo que hay que preguntarse es ¿De verdad no hay nadie lo suficientemente competente en ese rango? ¿Por qué?
Las cuotas son forzadas. No hay duda. Pero igual que es forzado, en una escalera con un par de siglos de historia, poner una rampa. Pero si no hacemos ese esfuerzo. Si no rompemos con esa tradición histórica. Si no rompemos esa "armonía arquitectónica", nos estamos dejando algo muy valioso fuera. Y sí, hablo de las personas en sillas de ruedas pero también de las mujeres.
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